viernes, 23 de octubre de 2009

Esperando a Godot - Samuel Beckett




Segundo Acto


[...]

Cada uno coge una punta de la cuerda y tiran. La cuerda se rompe. Están a punto de caer.)

VLADIMIR: No sirve para nada.

(Silencio.

ESTRAGON: ¿Dices que mañana hay que volver?

VLADIMIR: Sí.

ESTRAGON: Pues nos traeremos una buena cuerda.

VLADIMIR: Eso es.

(Silencio.)

ESTRAGON: Didi.

VLADIMIR: Sí.

ESTRAGON: No puedo seguir así.

VLADIMIR: Eso es un decir.

ESTRAGON: ¿Y si nos separásemos? Quizá sería lo mejor.

VLADIMIR: Nos ahorcaremos mañana. (Pausa) A menos que venga Godot.

ESTRAGON: ¿Y si viene?

VLADIMIR: Nos habremos salvado.

(Vladimir se quita el sombrero -el de Lucky-, mira el interior, pasa la mano por dentro, se lo sacude, se lo cala.)

ESTRAGON: ¿Qué? ¿No vamos?

VLADIMIR: Súbete los pantalones.

ESTRAGON: ¿Cómo?

VLADIMIR: Súbete los pantalones.

ESTRAGON: ¿Que me quite los pantalones?

VLADIMIR: Súbete los pantalones.

ESTRAGON: Ah, sí, es cierto.

(Se sube los pantalones. Silencio.)

VLADIMIR: ¿Qué? ¿Nos vamos?

ESTRAGON: Vamos.

(No se mueven.)

Andreu Julià - Tot un Home de Cap a Peus

17

   L'equip 'Nícol-Santi' ja havia decidit el primer encontre institucional. Quedà fixat per aquest diumenge, a les dotze del migdia, dalt de la muntanya de la cresta encrespada.
   El sol començava a guaitar, quan l'afluència de joves i al·lotes despertà un esdeveniment singular. Els caminois i dreceres, que des de la mar blava serpentejaven per la muntanya cap a la cresta encrespada, s'anaven farcin de bellesa i delectança jovenícola.
   L'equip es quedà fascinat, esperonejant-li l'orgull de veure's líder de tan grandiosa concentració.
   I, quan arribà la multitud a l'altura, el company secretari, Santi, els acollí entranyablement. Allargar la mà a cada un fou laboriós per l'afluència jamai vista, amb aplaudiments eixordadors. Acostant-se l'hora assenyalada, els presents invadiren un vell camp de garrovers, abandonat, ben aprop d'un xaletet sol, sumptuós i esplèndid.
   La gentada s'apropava als arbres, despullats de fullaca i mig morts, servint-se dels propis residus, com els troncs i rabasses i gran varietat de macs, no massa punxeguts, per conhort d'alguna anca. I, ja situats, que no acomodats, a les dotze en punt un avís per l'altaveu aconseguí agrupar l'escampadissa. El president, Nícol, que sortí del cotxe, agraí aplaudint ell també les incalculables ovacions dels assistents:

   -Bon día, compays amics. Nosaltres esperàvem una o dues dotzenes de joves que s'interessessin per la nostra recepta, que volem recomenar-vos. I ens em equivocat. Però es de savis rectificar, com ens recorda el refrany i acabem d'acomplir-ho. Fèu una pausa i, somrient preguntà: Som savis?

   El jovent reunit no sabé si contestar a la petició. I s'escoltà un suau sí... és clar que sí. Però el president amb veu forta i segura els diguè: 

   -No dubten que som savis. A vosaltres i a nosaltres però ara el que ens interessa és que essent joves volem divertir-nos. Un exemple el brinden les ones de la mar que, dia i nit, s'enlairen i van baixant, sens cansar-se. Un bellugar continu, juguetejant... fàcil, gratuït i fascinant. 

   Algú, tal volta amb aquesta reunió formidable, haurà recordat de bell nou, els exèrcits de nostra guerra, preparant-se per entrar a la batalla! É el que feren, deixant tants de morts! Nosaltres jamai intentarem repetir-ho. Per això, amb aquesta crida d'avui, ens hem atrevit a protestar i fort: Què volem? Idò el que intentem és passar-ho bé! Tal vegada vos sembli poc, però és el tot... la nostra vida! Hem vist, ulls ben oberts, i hem comprès i volem esborrar el passat: Les tropes morien, matant!!! Però, jamai més. Ara plantegem tots junts un SI, monumental i fascinant: Estimar-nos i divertir-nos? Un SI i en majúscules i... per a sempre!! Per això, en aquesta trobada d'avui, no exigim res d'extraordinari. Sols hem d'assolir el que és ordinari. I serà meravellós. Que no vol dir res enrevessat. Més bé fàcil i engrescador.
   No he vingut per donar-vos lliçons, tant sols demanar-vos que la "Joventut en marxa", una volta aconseguida,, brindi un club de pau i gaubança, on ens ho passem meravellós com a companys, sempre que ens apleguem.
   Al llarg d'aquesta setmana, formarem una junta reduïda, per a programar actuacions i, el proper diumenge aquí mateix a les dotze, les presentarem. Interem explicar-vos com donar pas als nostres esplais. (Pàg. 56)






lunes, 19 de octubre de 2009

José Agustín Goytisolo - Palabras para Julia


Palabras para Julia

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres,
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Un hombre sólo, una mujer
así, tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.

Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares,
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname, no sé decirte
nada más, pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre, siempre, acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.


domingo, 18 de octubre de 2009

Ágora - Alejandro Amenábar Vs Dario Marianelli


No es la primera vez que Dario Marianelli aterriza en este blog. Responsable de las bandas sonoras de películas tan emblemáticas como: "V de Vendetta", "Expiación", "Orgullo y Prejuicio" y ahora "Ágora". Amenábar ha sabido elegir con gusto, con mucho gusto diría yo. Una gran banda sonora para una gran película.

viernes, 16 de octubre de 2009

Réquiem por un Sueño / Darren Aronofsky - BSO / Clint Mansell



Una película durísima pero muy recomendable. ¡Si los chavales pudieran acercarse a ella antes de tomar según qué decisiones! La banda sonora enfatiza magistralmente la historia llegando a convertir el sonido de violines en una sensación verdaderamente angustiosa para el espectador. Película del año 2000 que vista casi diez años después no desmerece ni un ápice el prestigio que tiene. Gracias Laura por tu recomendación.
http://www.filmaffinity.com/es/film747961.html.

martes, 13 de octubre de 2009

Moon - Un paso más acá de Blade Runner



Un buen ejercicio de cine.

After Summer in a Dead End Street


   Una de las cosas buenas del Celler Pagès es el menú que ofrece a diario, la otra es su precio. Pero aún tiene unas cuantas ventajas más, su enclave, por ejemplo. En pleno centro de Ciutat , muy cerquita de Sa Llotja, se esconde en una callejuela estrecha y corta, lo que los franceses llaman "un cul de sac" y los ingleses "dead end" ; esto define el tipo de clientela que tiene, parroquiana y autóctona. Solo algún  que otro turista despistado se ve animado a entrar al pequeño restaurante por la angosta puerta que alumbra a la calle. El local ofrece siempre un ambiente limpio, sencillo y tranquilo; muy acorde a lo que nosotras buscamos en estas comidas periódicas. Comidas en las que aprovechamos para ponernos al día de nuestras vidas frente a una crema de calabacín o unos pimientos de piquillo rellenos de pescado. Luego acostumbramos a pasear la digestión junto al mar, bañadas por la luz mediterráneada y olvidando el navegar de automóviles que por el Paseo Marítimo se deslizan en aletargado movimiento.



viernes, 9 de octubre de 2009

La Princesa de Hielo - Camilla Läckberg


    
   El montón de ropa que inundaba la cama de Erica estaba en pie de igualdad con el de Patrik. Incluso podía decirse que lo superaba ligeramente. El armario empezaba a estar vacío y había varias perchas que tintineaban en la barra. Suspiró abatida. Nada le sentaba del todo bien. Los Kilos extra que había engordado en las últimas semanas hacían que nada le quedase como ella quería. Aún lamentaba con amargura haberse pesado aquella mañana, y se maldecía por ello. Erica escrutó con mirada crítica la imagen que le devolvía el espejo.
   El primer dilema se le presentó después de la ducha cuando, igual que su heroína favorita, Bridget Jones, se vio ante la elección de qué braguitas ponerse. ¿Debía elegir su precioso tanga de encaje, por si se presentaba la remota ocasión de que ella y Patrik acabasen en la cama? ¿O, por el contrario, sería más acertado ponerse esas bragas enormes y horrendas con sujección para la tripa y el trasero, que incrementarían considerablemente las posibilidades de que Patrik y ella acabasen en la cama? Difícil elección. Sin embargo, teniendo en cuenta la envergadura de la tripa, resolvió por fín ponerse la variante favorecedora. Y, sobre ellas, unas medias también de sujección. En otras palabras, la artilleria pesada.
   Miró el reloj y comprendió que ya era hora de decidirse. Tras echar un vistazo al montón de ropa que había en la cama, sacó de debajo la primera prenda que se había probado. El negro la hacía más delgada y el clásico vestido por las rodillas, modelo recuperado del viejo estilo Jackie Kennedy, favorecía su figura. Las únicas joyas que se puso fueron unos pendientes de perlas y el reloj de pulsera y se dejó el pelo suelto. Se colocó ante el espejo de perfil y metió la tripa. Y sí, con ayuda de la combinación braguitas-faja, medias-faja y respiración contenida, su aspecto resultaba bastante aceptable. Así tuvo que admitir que los kilos extra no eran tan perjudiciales. Podría vivir sin los que habían ido a parar a la tripa, pero el que se había distribuido por los pechos hacía que una hendidura bastante homogénea se dejase ver por el escote del vestido. Cierto que con la ayuda de un sujetador con relleno, pero esos remedios debían ser de uso generalizado hoy en día. Además, el que ella llevaba había sido confeccionado según los últimos avances tecnológicos, con silicona en los cascos, lo que provocaba un balanceo del pecho muy similar al natural. Un magnífico exponente del éxito de la ciencia en el servicio del ser humano.
   El estrés provocado por la sesión de prueba y los nervios habían hecho que empezasen a sudarle las axilas, así que volvió a lavarse con un suspiro de abatimiento. Casi veinte minutos le llevó conseguir un maquillaje perfecto y, cuando estuvo lista, se dió cuenta de que la decoración de su persona le había llevado más tiempo del deseable y de que debería haber empezado a ultimar la comida antes. Rápidamente, empezó a ordenar la habitación. Le habría llevado demasiado tiempo volver a colgar la ropa en las perchas, de modo que, simplemente, tomó el montón tal y como estaba y lo dejó caer en el suelo del armario antes de cerrar la puerta. Por si acaso, hizo la cama y echó una ojeada para comprobar que no se había dejado tiradas por el suelo ningunas bragas del revés. Un par de bragas sucias de la marca Sloggi podían hacer que cualquier hombre perdiese el apetito.
   Con el corazón en un puño, se apresuró a la cocina, pero estaba tan estresada que se sentía aturdida, sin saber por dónde empezar.
   [...]Trabajó sin descanso durante una hora y media y, cuando sonó el timbre, dio un respingo, sobresaltada. El tiempo había pasado demasiado rápido y esperaba que Patrik no estuviese muerto de hambre, pues la comida tardaría aún un buen rato en estar lista.
   Erica iba ya camino de la puerta cuando cayó en la cuenta de que todavía llevaba puesto el delantal y el timbre volvió a oírse antes de que ella hubiese logrado deshacer el lazo que, con esfuerzo, había conseguido hacerse a la espalda. Lo desató, por fin, se quitó el delantal y lo dejó en una silla que había en el vestíbulo. Se pasó la mano por el pelo, se recordó que debía meter tripa y respiró hondo antes de abrir la puerta con una sonrisa.
   -¡Hola Patrik! Bienvenido. (Págs. 195-197)

 

viernes, 2 de octubre de 2009

La 1ª Agencia de Mujeres Detectives - Alexander McCall Smith

Capítulo 11
Grandes culpas, coches grandes

   Habían pasado tres días desde la satisfactoria resolución del caso Patel. Mma Ramotswe había enviado su factura por dos mil pulas, más gastos, y había recibido el dinero a vuelta de correo. Esto le sorprendió sobre manera. Le parecía increíble que alguien pagara semejante suma sin protestar, y la rapidez y la aparente alegría con que el señor Patel había abonado la factura le produjeron punzadas de culpa por la cuantía de los honorarios.
   Era curioso, pensó Mma Ramotswe, que ciertas personas tuvieran un sentido muy acusado de la culpabilidad mientas que otros carecían por completo de él. Unos podían angustiarse por haber cometido un simple desliz, mientras que otros se quedaban tan campantes tras haber incurrido en grave deslealtad o traición. Mma Pekwane, pensó, entraba en la primera categoría; Note Moloki en la segunda.
   Mma Pekwane parecía muy preocupada cuando se presentó en la 1ª Agencia de Mujeres Detectives. Mma Ramotswe le había dado a tomar un té rooibos muy cargado, como tenía por costumbre con los clientes nerviosos, y había esperado a que la mujer estuviese en condiciones de hablar. Estaba ansiosa por culpa de un hombre, le pareció, los síntomas eran claros. ¿Qué sería esta vez? Mal comportamiento masculino, cómo no, pero ¿qué, en concreto?
   -Me temo que mi marido pueda haber hecho una cosa terrible -dijo al cabo Mma Pekwane-. Siento mucha vergüenza ajena.
   Mma Ramotswe asintió levemente con la cabeza: mal comportamiento masculino.
   -Los hombres hacen cosas horribles -dijo-. No es usted la única mujer preocupada por su marido, se lo aseguro.
   -Pero es que mi esposo ha hecho una cosa horrible -insistió Mma Pekwane-. Una cosa espantosa.
   Mma Ramotswe se puso rígida. Si Rra Pekwane había matado a alguien, tendría que dejarle claro a su mujer que esto era asunto de la policía. Como detective privado no podía, de ninguna de las maneras, ayudarla a encubrir a un asesino.
   -¿Y qué cosa tan terrible es ésa?- preguntó.
   Mma Pekwane bajó la voz:
   - Ha robado un coche.
   Mma Ramotswe respiró aliviada. El robo de coches estaba muy extendido, y seguro que había muchas mujeres en Gaborone que conducían coches robados por sus maridos. A ella no se le ocurriría nunca conducir un coche robado, desde luego, y se imaginaba que Mma Pekwana tampoco sería capaz.
   -¿Le ha dicho él que el coche es robado? -preguntó-. ¿Está segura?
   Mma Pekwane negó con la cabeza.
   -Me dijo que se lo había regalado un hombre; que ese hombre tenía dos Mercedes Benz y sólo necesitaba uno.
   Mma Ramotswe se echó a reír.
   -¿En serio creen que pueden engañarnos tan fácilmente? -dijo-. ¿Nos toman por idiotas?
   -Me parece que sí -dijo Mma Pekwane.
   Mma Ramotwe cogió un lápiz y trazó varias líneas en su cartapacio. Al mirar los garabatos, vio que había dibujado un coche.
   -¿Quiere que yo le diga lo que debe hacer? -preguntó-. ¿Es eso lo que quiere?
   -No -respondió Mma Pekwane tras pensarlo un poco. No es lo que quiero. Ya he decidido lo que quiero hacer.
   -Cuénteme.
   -Quiero devolver el coche. Quiero devolvérselo a su dueño.
   Mma Ramotswe se incorporó un poco de la silla.
   -Entonces ¿ha pensado ir a la policía?, ¿denunciar a su marido?
   -No. Eso no. Sólo quiero que el coche vuelva a su propietario, sin que se entere la policía. Quiero que el Señor sepa que el coche está donde tiene que estar.
   Mma Ramotswe miró a su cliente a los ojos. Tenía que admitir que lo que pedía era algo perfectamente razonable. Si el coche era devuelto a su dueño, Mma Pekwane tendría la conciencia limpia y así conservaría a su esposo. Tras madurarlo un poco, le pareció que era un a excelente manera de abordar una situación difícil.
   -Pero entonces ¿por qué ha venido a verme? -preguntó-. ¿Cómo puedo yo ayudarla?
   Mma Pekwane le dio la respuesta sin vacilar.
   -Quiero que averigüe de quién es el coche -dijo-. Luego quiero que se lo robe usted a mi marido y lo devuelva a su justo propietario. Eso es lo que quiero que haga. (Págs. 143-146)

jueves, 1 de octubre de 2009

Mapa de los Sonidos de Tokio, Isabel Coixet - B.S.O.


薔薇色の人生 『La Vie En Rose』~ 美空ひばり 【Hibari Misora】


Antony and the Johnsons - One dove


ポエマ  淡谷のり子 - Aoi Heya - Noriko Awaya

domingo, 27 de septiembre de 2009

Campanades a Morts - Lluís Llach

Corría el año  1978 cuando yo, como muchos, escuchabamos este tema una y otra vez. Hoy, más de treinta años después, me sigue emocionando de la misma manera. Que lo disfrutéis.

Para escuchar el siguiente tema os recomiendo dos cosas:

* La primera y más importante, que dispongáis de 18 minutos para oirlo entero.
* La segunda, que no bajéis el volumen así que considerad la posibilidad de escucharlo con cascos o auriculares.
Os conviene saber que:
* Está dividido en cuatro partes (no estoy segura de que tuvieran título, creo que no, el que pongo a continuación corresponde a la cita del primer verso):
  • Campanades a morts, la más larga y la que da título al trabajo, Campanadas a muertos.
  • Obriu-me el ventre, Abridme el vientre.
  • Disset anys només, Tan sólo diecisiete años.
  • La misèria esdevingué poeta, La miseria se convirtió en poeta.

Campanades a morts

I Campanades a morts
fan un crit per la guerra
dels tres fills que han perdut
les tres campanes negres.

I el poble es recull
quan el lament s'acosta,
ja són tres penes més
que hem de dur a la memòria.

Campanades a morts
per les tres boques closes,
ai d'aquell trobador
que oblidés les tres notes!

Qui ha tallat tot l'alè
d'aquests cossos tan joves,
sense cap més tresor
que la raó dels que ploren?

Assassins de raons, de vides,
que mai no tingueu repòs en cap dels vostres dies
i que en la mort us persegueixin les nostres memòries.

Campanades a morts
fan un crit per la guerra
dels tres fills que han perdut
les tres campanes negres.

II

Obriu-me el ventre
pel seu repòs,
dels meus jardins
porteu les millors flors.

Per aquests homes
caveu-me fons,
i en el meu cos
hi graveu el seu nom.

Que cap oratge
desvetllí el son
d'aquells que han mort
sense tenir el cap cot.

III

Disset anys només
i tu tan vell;
gelós de la llum dels seus ulls,
has volgut tancar ses parpelles,
però no podràs, que tots guardem aquesta llum
i els nostres ulls seran llampecs per als teus vespres.

Disset anys només
i tu tan vell;
envejós de tan jove bellesa,
has volgut esquinçar els seus membres,
però no podràs, que del seu cos tenim record
i cada nit aprendrem a estimar-lo.

Disset anys només
i tu tan vell;
impotent per l'amor que ell tenia,
li has donat la mort per companya,
però no podràs, que per allò que ell va estimar,
el nostres cos sempre estarà en primavera.

Disset anys només
i tu tan vell;
envejós de tan jove bellesa,
has volgut esquinçar els seus membres,
però no podràs, que tots guardem aquesta llum
i els nostres ulls seran llampecs per als teus vespres.

IV

La misèria esdevingué poeta
i escrigué en els camps
en forma de trinxeres,
i els homes anaren cap a elles.
Cadascú fou un mot
del victoriós poema.

 

Campanadas a muertos

Campanadas a muerto
lanzan un grito para la guerra
de los tres hijos que han perdido
las tres campanas negras.

Y el pueblo se recoge
cuando se acerca el lamento;
son ya tres penas más
para nuestra memoria.

Campanadas a muerto
por las tres bocas cerradas;
¿ay de aquel trovador
que olvidara las tres notas!

¿Quién segó el aliento
de aquellos cuerpos tan jóvenes
sin otro tesoro
que la razón de los que lloran?

Asesinos de razones y de vidas,
que nunca tengáis reposo a lo largo de vuestros días
y que en la muerte os persigan nuestras memorias.

Campanadas a muerto
lanzan un grito para la guerra
de los tres hijos que han perdido
las tres campanas negras.

II

Abridme el vientre
para su reposo,
de mis jardines
traed las mejores flores.

Para estos hombres
cavadme hondo
y en mi cuerpo
grabad sus nombres.

Que ningún viento
perturbe el sueño
de quienes han muerto
sin humillar la cabeza.

III

Diecisiete años, solo,
y tú tan viejo;
celoso de la luz de sus ojos
has querido cerrar sus párpados
pero no podrás, porque todos guardamos esta luz
y nuestros ojos serán relámpagos para tus noches.

Diecisiete años, solo,
y tú tan viejo;
envidioso de una belleza tan joven
has querido desgarrar sus miembros
pero no podrás, porque recordamos su cuerpo
y cada noche aprenderemos a amarlo.

Diecisiete años, solo,
y tú tan viejo;
impotente para el amor que él tenía
le has dado la muerte por compañera
pero no podrás, porque por todo aquello que él amó
nuestro cuerpo estará siempre en primavera.

Diecisiete años, solo,
y tú tan viejo;
envidioso de una belleza tan joven
has querido desgarrar sus miembros
pero no podrás, porque todos guardamos esta luz
y nuestros ojos serán relámpagos para tus noches.

IV

La miseria se hizo poeta
y escribió en los campos
en forma de trincheras
y los hombres marcharon hacia ellas.
Cada uno fue una palabra
del victorioso poema.


http://www.cancioneros.com/nc/1649/0/campanades-a-morts-lluis-llach

Lluís Llach - Com un arbre nu


Com un arbre nu,
com dibuix fet al vent,
com un arbre nu,
jo, l'ocell.

Com del mar un port,
món silent,
cau d'amor,
com del mar un port,
jo, el vaixell.

L'infinit tot d'un cop
i el silenci absolut.
Som el món sencer
i també el no-res.

Tanca els ulls: som esperit.
Obre els ulls: som el cos.
Som la llum del sol,
de la nit la foscor.

Com un llibre blanc
on hi ha escrit el meu nom.
Com un llibre blanc,
jo, aquell mot.

Com una cançó,
joc del so
joc del to.
Com una cançó,
jo, l'acord. 

P.S.: Si a alguien le interesa la traducción que levante la patita y la pongo.

 

martes, 22 de septiembre de 2009

Otoño bajo las aguas

Dice la canción "la española cuando besa, es que besa de verdad", pues aqui en la isla ese principio se puede trasponer con la lluvia, "en Mallorca cuando llueve, es que llueve de verdad". Si no mirad, mirad como ha sido este primer día de otoño.




 

viernes, 18 de septiembre de 2009

Alexander Supertramp: Into The Wild - Hacia rutas salvajes


Película dirigida por Sean Penn e interpretada por Emile Hirsch. Basada en el bestseller del mismo nombre escrito por John Krauer narra la historia de Christopher McCandless.
Christopher McCandless nació en 1968 en Virginia y murió en agosto de 1992 en Alaska. Ya desde su niñez destacó por tener una voluntad férrea, a la que sumó un intenso idealismo y una gran resistencia física. En 1990 se graduó en la Universidad de Emory con la especialidad de Historia y Antropología. Influenciado por Jack London, Leon Tolstói y Henry David Thoreau soñó con abandonar la sociedad por un período de solitaria contemplación que le permitiera buscarse a sí mismo. Así pues tras graduarse donó sus ahorros $24,000 a la caridad y empezó a viajar por el país bajo el seudónimo de Alexander Supertramp. Recorrió Arizona, California y Dakota del Sur. Alternando períodos de soledad con otros de gran contacto con la gente, se dedicó a labores agrícolas de carácter fijo e itinerante. Pasó apuros económicos. Siempre se enorgullecía de sobrevivir con un mínimo de elementos y una preparación bastante básica. Se obsesionó con lo que él llamaba "Odisea de Alaska" que consistía en vivir lejos de la civilización enfrentado a las fuerzas de la naturaleza reflejando su progreso, físico y espiritual, en un diario. En abril de 1992 hizo autostop a Fairbanks, Alaska. Fue visto con vida por última vez en Stampede, Alaska, con un equipamiento compuesto por: un par de botas de caucho, dos latas de atún y una bolsa de maíz. Su diario de vida contienen entradas que cubren un total de 113 días. El 12 de agosto de 1992 están registradas las que serían sus últimas palabras: “he tenido una vida feliz y doy gracias al Señor. Adiós, bendiciones a todos”. El seis de septiembre un grupo de excursionistas encontró su cuerpo en un autobús abandonado. Pesaba apenas 30 kilos y llevaba muerto más de dos semanas. La causa oficial de su muerte fue inanición. El libro que se escribió sobre él reflejaba a un héroe, ésto que supuso que en 2002 el autobús abandonado donde vivió fuera un destino turístico para muchos jóvenes. El "Fenómeno McCandless" había nacido, muchos jóvenes llegan desde entonces hasta Alaska para desafiarse a sí mismos contra el paisaje desierto y de difícil acceso.
Alex Supertramp



http://es.wikipedia.org/wiki/Into_the_Wild
http://es.wikipedia.org/wiki/Christopher_McCandless

domingo, 13 de septiembre de 2009

jueves, 10 de septiembre de 2009

La isla


De unos años a esta parte (diez) me propongo todos los veranos un objetivo: llegar a nado a la isla que se ve en la foto. Para conseguirlo tomo como referencia el llegar con cierta holgura a la línea de boyas (puntitos blancos en la toma), ya que la distancia hasta el islote supone más o menos el doble de esfuerzo.
Éste, sea por la crisis, sea por el chiringuito que han montado en una pequeña explanada situada en un extremo de la playa, el trasiego de yates entre la zona de boyas y la isla se ha cuatriplicado, de tal modo que era ciertamente arriesgado lanzarse a por esa meta nadando entre fuerabordas, llauts y motos acuáticas . En estas circunstancias el sentido de la prudencia no ha dado su visto bueno hasta llegado el mes de septiembre.
Reconozcamos también que este estío, por primera vez, me he impuesto la premisa de realizar esta mini travesía en compañía. Desde que cierta enfermedad se ha cebado en mí, o yo en ella, mi estado físico se ha deteriorado a Kilos vista; así pues, no es difícil oirme resoplar al menor esfuerzo. Al escuchar este sonoro y agónico fuelle aéreo una se dice que habrá que hacer algo para remediarlo, como apuntarse a la piscina municipal este invierno, pero claro, además de apuntarse hay que ir...
Retomando la isla, quiso mi amiga Caterina una espléndida mañana acompañarme en esta travesía y, entre braceos y palabras, poseidonias y "embat", alcanzar por fin esta pequeña meta marítima. Una especie de conquista que supone para mí el íntimo placer de encontrarse con la naturaleza o, pensándolo bien, reconocer mi propia naturaleza.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Enemigos Públicos BSO - Billie's Arrest - Elliot Goldenthal

San Jerónimo, el móvil, la teta y el niño

Después de tomar un café me fui a dar un corto paseo mientras mataba el tiempo de espera que me quedaba. Llegué hasta la plaza de San Jerónimo presidida por una recoleta fuente enfrentada a la fachada principal de la iglesia que da nombre al lugar.

La edificación, del siglo XVII, necesita un buen lavado de cara que deje bien visible el estilo barroco que se esconde tras la degradación ocasionada por el tiempo y la dejadez. La ciudad, que alberga innumerables muestras de arquitecturas reseñables, bien merecería una rigurosa e importante inversión presupuestaria que descubra los tesoros que tenemos y que años de erosión y abandono han ido mermando su antiguo esplendor.

Andaba yo en estas profundas disquisiciones cuando una teta ambulante se cruzó conmigo. Si alguien me hubiera fotografiado en ese momento me habría retratado con la boca caida y los ojos quintuplicados por el asombro que me producía la estampa viva que tenía lugar justo en frente de mí.

Una muchacha joven, andando con mucho desparpajo, llevaba en brazos un bebé de unos pocos meses al que le iba dándo el pecho mientras conversaba tranquilamente por el móvil. Completaba esta imagen un niño de unos tres-cuatro añitos que mantenía su trote atado al cuerpo de la madre por un sutil hilo de inconsciente responsabilidad. Uno se preguntaría cómo la mujer podía atender tantos frentes a la vez: caminar, dar de mamar, hablar por teléfono y vigilar al pequeñín que, en la parte exterior de una acera de menos de un metro de ancho, de la medianamente concurrida y céntrica calle, se acoplaba a su paso.


¿Dónde quedaban aquellos consejos que leía yo primorosamente de buscar un lugar soleado, apacible y tranquilo para amamantar a mi nuevo bebé? En ese sentido, ¿habrán cambiado los consejos de los manuales de entonces para adaptarse a los movilizados tiempos que corren? o es que simplemente como diría nuestro gran Quevedo: ¿"Érase un bebé a una teta pegado"?