"La Vida es Movimiento aunque éste sea imperceptible." 3spum4

lunes 23 de noviembre de 2009

Merluza al Horno


Ingredientes:

*Merluza
*Agua
*Aceite de Oliva
*Vino Blanco Seco
*Cebolla
*Patatas
*Tomates
*Perejil
*Sal y Pimienta

Preparación:
  • Poner a  calentar el horno.
  • A ser posible en una bandeja/cazuela de barro, poner un poquitín de agua con el fín de que quede el fondo humedecido.
  • Cortar la cebolla en aros finos. Colocarlos en la fuente de tal modo que cubramos toda la base de la bandeja.
  • Cortar las patatas en círculos finos y colocarlas encima de la cebolla. Conseguir dos capas de patatas, al menos, salpimentando cada una de ellas.
  • Colocar las porciones de merluza (puede ser cualquier pescado), previamente aliñadas con sal y pimienta, encima de la última capa de patatas.
  • Trocear en gajos el tomate y repartir entre las rodajas del pescado. Salpimentar también.
  • Rociar generosamente con aceite primero, con vino después.
  • Espolvorear  a discreción con perejil el preparado antes de introducirlo en el horno.
Cocción:

Lo mejor de la receta: con sólo veinte minutos está listo para comer. Para saber si está en su punto, basta con pinchar con un palillo las patatas y comprobar que estan cocidas.

Otras consideraciones:

Se puede cocinar perfectamente en el microondas. Atentos al tiempo! No olvidar cubrir con film agujereado para que respire y no se ponga todo perdido.
Hay quien añade queso además del perejil quejo rallado. El sabor cambia completamente. Yo lo prefiero sin queso, pero no está mal como alternativa.
No hay inconveniente en usar pescado congelado. La única consideración a tener en cuenta en este caso, es la previsión del tiempo que tarde en descongelar. Eso por un lado, por otro, secar bien las rodajas con papel de cocina antes de salpimentarlas.
Os advierto que las patatas toman un saborcillo tan bueno que están casi más ricas que el propio pescado.

Buen Provecho!¡

Castillos de Cartón - Almudena Grandes




   Después, cuando el tres se vengó de nosotros con su indivisible crueldad de número impar, perdí el rastro de mis propios pasos y dejé de creer en mi propia historia. Después, cuando me quedé sola, confundí aquella rara armonía con un vulgar desorden, y aquel orden perfecto con la más turbia variedad del caos. Después, cuando no me quedó otro remedio que convertirme en un mujer como las demás, me dió vergüenza haber vivido así, sin hacerme preguntas, sin necesitar respuestas, siempre con un hombre a cada lado, dos bocas, dos cuerpos, dos sexos para una sola boca, un solo cuerpo, un solo sexo que era el mío. No podía soportar aquel recuerdo, eso fue lo que pasó después, y que el horizonte se estrechó, y el cielo se volvió un techo cuadrado, mi vida una sucesión de imágenes desenfocadas y torpes, como las estampas de un almanaque ilustrado por un mal pintor. Cuando éramos tres, el mundo era tan enorme que no podíamos abarcarlo con nuestras seis manos. Cuando volví a tener sólo dos manos, se había vuelto tan pequeño, tan insignificante, que se resbalaba entre mis dedos como una miga de pan, sin que yo alcanzara a comprender la razón de su tamaño. Por eso los traicioné, me traicioné con ellos, y quise confundir el riesgo con la arrogancia, la ambición con la locura, el placer con el vicio, el amor con el cálculo, la suerte con la desgracia. Eso fue lo que pasó después, porque los había perdido y no podía soportar el recuerdo de esa pérdida, lo desterré con mis propios recuerdos a un país oscuro y sucio donde nunca habíamos vivido juntos. Miré mi vida con los ojos de los otros y me inventé una vergüenza, un escándalo, una degradación que jamás existió. Porque los había perdido y el mundo no era más grande que una miga de pan entre mis dedos, esa falsedad me consoló en los largos días de mi pobreza. Pero más tarde recuperé la memoria, y con ella una luz limpia, clara y verdadera. Yo era muy feliz entonces, los tres éramos muy felices, y la vida una cama grande, un balcón soleado, el olor del aguarrás y de tres cuerpos sudorosos, el humo del hachís, el ruido de los besos, de la risa. A nadie le ha costado menos trabajo vivir que a nosotros entonces, cuando estábamos juntos, y juntos éramos alegría. (Págs. 98-99)

miércoles 18 de noviembre de 2009

Celda 211 - Daniel Monzón


Peliculón del mallorquín Daniel Monzón o ¿debería decir del gallego Luis Tosar? Tanto monta, porque lo que es incuestionable es que juntos han formado un gran tándem. No son pocos los que afirman que es LA película española del año, en mi modesta opinión no andan muy desencaminados. ¿Algo que reprocharle? Le sobran  quince-veinte minutos de duración  y algo de credibilidad al, único, personaje femenino.

martes 17 de noviembre de 2009

Aquagym de mis Amores

Y es que no es para menos, sino oíd, oíd la marcha que nos llevamos los lunes y miércoles.
Embutida en mi carísimo traje de baño, porque hay que ver lo que cuesta un bañador de piscina que recoja un poco el pecho, y mi blanco gorrito de última generación, de esos que protegen el cabello de la mala influencia del cloro, me dispongo a compartir cuarenta minutos de sano ejercicio en el medio acuático. Por si no lo sabéis, los bañadores femeninos de piscina aplastan el cuerpo que es un contento y no contemplan, en general, que una figura femenina llena de curvas (como es mi caso : p) producidas por el tranquilo discurrir del tiempo y la vida sedentaria, puedan dar un uso
distinto al de la competición natatoria. Bajo el principio aerodinámico de que todo lo recto se desliza mejor, estos bañadores suelen caer en el riesgo de ignorar el fundamento físico femenino por excelencia, aplastándo todo lo que pillan a su paso. Tanto es así ,que algunas de mis congéneres se ha visto en la necesidad de utilizar un sujetador deportivo debajo del traje de baño , dados los infinitos saltos que damos en la piscina durante cada sesión. ¿Cuál es el ritmo de esos saltos? Je! Buena pregunta. Sólo tenéis que molestaros en escuchar estos vídeos que os pongo para que os podáis hacer una idea.
Creédme si os digo que no resulta nada, pero nada fácil. Tal vez hable impelida por mi bisoñez en estos menesteres. Pero mejor, empecemos por el principio. Allá a las siete de la tarde, dos veces por semana, salgo de casa en dirección a la piscina. Pertrechada a la sazón como corresponde, oséase: chandal informal, de ésos que se llevan ahora, que lo parecen y no lo parecen; deportivas supermegachachis que no llevan cordones (heredadas de mi hija); calcetines de esos que se esconden en los zapatos, que apenas asoman el ribete, como si una inmensa vergüenza les hiciera arrugarse y encogerse en su mismidad dentro de él  y, por último, una pequeña bolsa  negra deportiva (heredada de mi hijo) cuyo uso inicial era de transporte de la consola, pero que andaba por casa rodando sin estrenar y que salvé para este otro fin. ¡Ah, sí! Me falta contar que la toalla, para el aseo posterior a la clase, también es de ultimísima generación, de esas de microfibras que venden entre otros sitios, en Decathlon. Lo bueno de estas toallas, es que apenas ocupan espacio y secan bastante bien. Vámos, ideal de la muerte para mi pequeña bolsa deportiva. Completo el ajuar con una botella con gel-champú-suavizante de la marca adidas (menos mal que no pone "for men" si no "sport").
Observo que mis compañeras, más duchas que yo en este affaire, traen de casa cremas hidratantes o aceites corporales ya que, por lo que se ve, el agua pisciniaira reseca mucho la piel. Yo, por lo pronto, no me he subido a ese carro, pero como dice aquel: cosas veredes amigo Sancho. Pero volviendo a la clase en sí, éstas que véis y oís son algunas de las canciones que acompañan y marcan nuestros ejercicios acuáticos. Ni que decir tiene que al poco de empezar la clase, unas mejillas sonrosadas nos uniforman, resultando difícil de creer que al tiempo que estámos arrugadas de tanto remojo unas preciosas mejillas relumbran más que el sol.
Y tal vez os preguntéis,  ¿es que todo son pegas para esta mujer? Mal hecho, lo que debéis pensar es que a pesar de todo lo que os cuento o, mejor dicho, os cuento todo esto por lo bien que lo pasamos, a la vez que quemamos kilotones de calorías, siendo sirenas de agua dulce. Por cierto, cuando oímos la última melodía que os he colgado, sabemos que tocan los últimos estiramientos y (sensuales), movimientos de caderas, que más de una que yo me sé, no haría si no fuera por la intimidad que el líquido elemento nos ofrece. Me falta añadir que el grupito en el que estoy esta compuesto por féminas que oscilan entre los setenta y muchos y los catorce años, de distintas nacionalidades y autonomías. Mujeres unidas por el gusto de ejercitarnos en el aqua en busca de la armonía, no sólo del cuerpo si no también del espíritu, pues acabamos tan rendidas después de estas clases, que una paz espiritual inconmensurable se adueña del vestuario, cuando salimos aseadas de las  templadas duchas, dejándose oír únicamente un tímido 'adios' al encarar la puerta del vestuario. Bueno, seamos sinceras, somos mujeres, y algo más se oye, pero no mucho, no creáis.

lunes 16 de noviembre de 2009

Durutti Column - Never Know

domingo 15 de noviembre de 2009

Al Golpe De La Ola - Pablo Neruda

Al golpe de la ola contra la piedra indócil
la claridad estalla y establece su rosa
y el círculo del mar se reduce a un racimo,
a una sola gota de sal azul que cae.

Oh radiante magnolia desatada en la espuma,
magnética viajera cuya muerte florece
y eternamente vuelve a ser y a no ser nada:
sal rota, deslumbrante movimiento marino.

Juntos tú y yo, amor mío, sellamos el silencio,
mientras destruye el mar sus constantes estatuas
y derrumba sus torres de arrebato y blancura,

porque en la trama de estos tejidos invisibles
del agua desbocada, de la incesante arena,
sostenemos la única y acosada ternura.

sábado 14 de noviembre de 2009

Un Barco Cargado de Arroz - Alicia Giménez Barlett

   Cada ciudadano de este país, por muy bajo que sea su nivel cultural, lleva dentro de sí a un gran narrador que, al hablar, utiliza comparaciones, recrea diálogos, incluye pensamientos... un despliegue de estilo que para los interrogatorios resulta fatal. Sin embargo, antes de que pudiera impacientarme, un guardia nos interrumpió. Venía contento, casi sonriente, como un cazador que acaba la jornada con una ristra de perdices colgada del morral. Sus perdices en esta ocasión eran un joven que caminaba junto a él, la cabeza tapada por una capucha de chándal.
   -Inspectora, es un testigo, dice que ha visto lo que pasó. Estaba escondido en un portal.
   No conseguía verle la cara, se replegaba sobre sí mismo como un caracol.
   -Acérquese y descúbrase la cabeza -le ordené.
   -Ni hablar. Si me ven hablar con ustedes, uno de esos tipos vendrá a por mí. Quiero que me declaren 'testigo protegido' y me lleven a un hotel mientras lo cogen.
   Garzón intervino con una risotada llena de potencia y causticidad.
   -¿dónde has visto eso tío, en una película?
   Dió un paso al frente y se disponía a arrancarle la capucha de la cara, cuando se lo impedí tomándolo del brazo.
   -Vamos a ver. No te vamos a llevar a un hotel, pero si quieres nos metemos en un bar y me cuentas lo que sepas, ¿de acuerdo?
   Se quedó quieto, pensando si aquél era un adecuado nivel de protección, y su silencio me dió a entender que había captado cuál era la distancia entre las películas americanas y la realidad nacional.
   -Está bien -accedió.
   El policía que lo había encontrado estaba dispuesto a venir con nosotros, pero Garzón lo mandó seguir con su tarea sin muchas contemplaciones. No fue nada difícil dar con un bar. Era pequeño, cutre, lleno de botellas pringosas en exposición. Debíamos ser los primeros clientes de la mañana. Pedímos café y nos instalamos en la mesa más lejana para no ser oídos por el dueño. Al fin, el monje misterioso se deshizo de la parte superior de su hábito. Ante nuestros ojos apareció un joven enclenque, de cara demacrada, con el pelo cortado a cepillo y teñido de blanco. El pabellón de una de sus orejas estaba adornado por al menos diez aros de plata. Me pareció un ser desarraigado y triste, un pobre perro mestizo débil y abandonado. (Pág. 10-12)

miércoles 11 de noviembre de 2009

Aurora Boreal - Asa Larsson



   Rebecka Martinsson caminaba con esfuerzo hacia la casa de Sivving. Iba con los hombros inclinados contra el viento y mantenía la cabeza agachada como un toro a punto de embestir. El viento escupía nieve a la cara y apenas veía nada. En un brazo llevaba a Lova como si fuese un fardo y en la otra mano la mochilita vaquera de color rosa de la niña.
   -Yo también puedo caminar -se quejó Lova.
   - Lo sé, bonita -dijo Rebecka-. Pero no tenemos tiempo. Vamos más deprisa si te llevo yo.
   Abrió la puerta de Sivving con el codo y dejó a Lova en el suelo del recibidor.
   -Hola -gritó, y al instante le respondió Bella con unos ladridos de entusiasmo.
   Sivving apareció en la puerta de bajada al sótano.
   -Gracias por quedártela -dijo Rebecka, buscando aliento mientras en vano intentaba quitarle a Lova los zapatos sin desatarlos-. Vaya idiotas. Ya me lo podrían haber dicho ayer cuando la fui a buscar.
   Al llegar a la guardería con Lova se había encontrado con que el personal tenía jornada de planificación y que los niños no podían estar allí. Y sólo faltaba una hora para la vista oral donde se discutiría la prisión preventiva. Ahora tenía prisa de verdad. Dentro de poco el viento habría echado tanta nieve sobre el coche que quizá no lo podría sacar. Y entonces no llegaría a tiempo ni en sueños.
   Intentó desatarle los cordones a Lova, pero Sara le había hecho nudos dobles cuando ayudó a su hermana a atárselos.
   -Déjame a mí -dijo Sivving-. Tú tienes prisa.
    Levantó a Lova y se sentó, con ella en el regazo, en una sillita verde de madera que desapareció por completo debajo de su corpachón. Con paciencia comenzó a deshacer los nudos.
   Rebecka lo miró agradecida. Las carreras de la guardería y del coche hasta la casa de Sivving la habían hecho acalorase y sudar. Sentía que la blusa se le pegaba al cuerpo, pero no tenía tiempo de ducharse y cambiarse de ropa. Le quedaba sólo media hora.
   -Te quedas con Sivving y dentro de un rato vengo a buscarte ¿vale? -le dijo a Lova.
   Lova asintió con la cabeza y levantó la cara hacia Sivving hasta verle la barbilla por debajo.
   -¿Por qué te llamas Sivving? -le preguntó-. Es un nombre raro.
   -Sí, es raro -dijo Sivving riéndose-. En realidad me llamo Erik.
   Rebecka lo miró sorprendida y se olvidó de que tenía prisa.
   -¿Qué? -dijo-. ¿No te llamas Sivving? Y ¿por qué te llaman así?
   -¿No lo sabes? -dijo Sivving con una sonrisa-. Fue mi madre. Estaba estudiando para ingeniero de caminos, canales y puertos en la Escuela Técnica Superior de Estocolmo. Después volví a casa y me iba a poner a trabajar para LKAB. Mi madre no cabía en sí misma de lo orgullosa que estaba, claro. Había tenido que aguantar bastantes memeces por parte de los vecinos del pueblo cuando me mandó a estudiar. Decían que sólo la gente fina enviaba a sus hijos a estudiar fuera y que ella no debía tener esos aires de grandeza.
    El recuerdo le dibujó media sonrisa y luego continuó:
   -En cualquier caso, alquilé una habitación en la calle Arent Grape y mi madre consiguió una línea de teléfono para mí. Y me apuntó para que apareciera mi título en el listín. Civ. ing., es decir, ingeniero civil. Puedes imaginarte como sonaba al principio:'Vaya, si es el mismísimo civ. ing. que viene de visita.' Pero con el tiempo la gente fue olvidando de dónde venía el nombre y al final todo el mundo me llamaba Sivving. Y yo me acostumbré. Hasta Maj-Lis me llamaba Sivving.
   -Vaya sorpresa.
   -¿No tenías prisa? -preguntó Sivving.
   Rebecka dio un respingo y salió disparada por la puerta. (Págs. 300-302)

lunes 9 de noviembre de 2009

Luis Ricardo Falero (1851-1896) - An Oriental Beauty


Óleo sobre tela (Perfeccionismo Victoriano Inglés)

La llegada de Beckett


Beckett y su primera galleta de Inca

El Secreto de Sus Ojos - Juan José Campanella


http://www.filmaffinity.com/es/film313601.html
De unos meses a esta parte mi amiga Rosario y yo nos encontramos una tarde a la semana a la puerta del cine, Augusta o Rívoli, para disfrutar de una sesión de palomitas con sensurround, que saben mejor. Es broma. Lo cierto es que compartimos el gusto por el cine y semanalmente procuramos cuajar esa afición común. 
El fin de semana anterior a la cita solemos concretar la película y la sesión . Esta vez todas las papeletas las sacó El Secreto de Sus Ojos.
Las expectativas eran altas y lo cierto es que respondió con creces. Dos horas largas de buen cine, del que yo destacaría no solo un buen guión si no una impecable interpretación. Buen ritmo narrativo, tensión argumental consolidada y desenlace sorprendente a la par que evidente. Diálogos rápidos y frescos, naturales. Banda sonora un poco empalagosa por momentos. Planos muy acertados y personales. 
En conclusión: una película muy recomendable. Por mi parte me anoto como tarea futura leer la novela, del mismo título, en la que se basa, escrita por Eduardo Sacheri.





domingo 1 de noviembre de 2009

Il Barbiere di Siviglia - Gioacchino Rossini

Obertura

Una voce poco fa





Largo al Factotum

Ecco ridente in cielo

La calumnia


La Novena Ola - Ivan Aivazovsky (1817-1900)


1850, Óleo sobre lienzo (Paisajismo ruso, Romanticismo)

viernes 30 de octubre de 2009

Mario Benedetti - El Amor es un Centro

El amor es un centro

Una esperanza un huerto un páramo
una migaja entre dos hambres
el amor es campo minado
un jubileo de la sangre
cáliz y musgo/ cruz y sésamo
pobre bisagra entre voraces
el amor es un sueño abierto
un centro con pocas filiales
un todo al borde de la nada
fogata que será ceniza
el amor es una palabra
un pedacito de utopía
es todo eso y mucho menos
y mucho más/ es una isla
una borrasca/ un lago quieto
sintetizando yo diría
que el amor es una alcachofa
que va perdiendo sus enigmas
hasta que queda una zozobra
una esperanza un fantasmita.


Desgracia - J. M. Coetze



    Vuelve a ser domingo. Bev Shaw y él están de lleno en una de sus sesiones de Lösung. Uno por uno, él lleva primero a los gatos y luego a los perros: los viejos, los ciegos, los tullidos, los impedidos, los tarados... pero también a los jóvenes, a los sanos: a todos aquellos a los que les ha llegado la hora. Uno por uno Bev los toca, les habla, los acaricia, los consuela y los despacha, y se aparta un poco a contemplar cómo sella él los restos en un sudario de plástico.
   Bev y él no cruzan palabra. Él ha aprendido a estas alturas, gracias a ella, a concentrar toda su atención en el animal que van a matar, a darle lo que él ya no tiene dificultad alguna en llamar por su propio nombre: amor.
   Sella la última bolsa y se la lleva a la puerta. Veintitrés. Sólo queda el perro joven, el perro que ama la música, el que de haber tenido posibilidad, habría acudido cojeando tras sus camaradas hasta el edificio de la clínica, hasta el teatro de operaciones y la encimera de zinc, donde todavía penden olores intensos, mezclados, incluido uno con el que todavía no se ha topado a lo largo de su vida: el olor del último hálito, el olor suave y efímero del alma liberada del cuerpo.

lunes 26 de octubre de 2009

Lynyrd Skynyrd - Luckyman



"Lucky Man"

MMMMMmmmmMMMMMmmm....

Well it took so long for me to realize
That my destiny was right before my eyes
If it were up to me to travel through this life
I'd find an open space for me to live out all my dreams

I'm such a lucky man, I try to be a stronger man
I shed a tear or two but that don't make me a weaker man
It's made me a better man, I've given all I can
To a world that sometimes thinks that I'm a lesser man

I remember all the things I've been through
Gave myself to all those people I once knew
I'm such a lucky man

I'd like to thank you for the times that you have been with me
I hope it meant as much to you to share these memories
There's a guiding light that always seems to shine on me
If I did it again I'd be happy 'til the end

I'm a lucky man, I try to be a stronger man
I shed a tear or two but that don't make me a weaker man
It's made me a better man, I've given all I can
To a world that sometimes thinks that I'm a lesser man

I remember all the things I've been through
Gave myself to all those people I once knew
I'm such a lucky man

It's right here in the moonlight...

Whooooooooohhhoooooohhhh
I'm a lucky man, I try to be a stronger man
I shed a tear or two but that don't make me a weaker man
It's made me a better man, I've given all I can
To a world that sometimes thinks that I'm a lesser man
I'm a lucky man
Yeah

MMMMMmmmmMMMMMmmm.... I'm a lucky man
Whooooooooohhhoooooohhhh.... just a lucky man

viernes 23 de octubre de 2009

Esperando a Godot - Samuel Beckett




Segundo Acto


[...]

Cada uno coge una punta de la cuerda y tiran. La cuerda se rompe. Están a punto de caer.)

VLADIMIR: No sirve para nada.

(Silencio.

ESTRAGON: ¿Dices que mañana hay que volver?

VLADIMIR: Sí.

ESTRAGON: Pues nos traeremos una buena cuerda.

VLADIMIR: Eso es.

(Silencio.)

ESTRAGON: Didi.

VLADIMIR: Sí.

ESTRAGON: No puedo seguir así.

VLADIMIR: Eso es un decir.

ESTRAGON: ¿Y si nos separásemos? Quizá sería lo mejor.

VLADIMIR: Nos ahorcaremos mañana. (Pausa) A menos que venga Godot.

ESTRAGON: ¿Y si viene?

VLADIMIR: Nos habremos salvado.

(Vladimir se quita el sombrero -el de Lucky-, mira el interior, pasa la mano por dentro, se lo sacude, se lo cala.)

ESTRAGON: ¿Qué? ¿No vamos?

VLADIMIR: Súbete los pantalones.

ESTRAGON: ¿Cómo?

VLADIMIR: Súbete los pantalones.

ESTRAGON: ¿Que me quite los pantalones?

VLADIMIR: Súbete los pantalones.

ESTRAGON: Ah, sí, es cierto.

(Se sube los pantalones. Silencio.)

VLADIMIR: ¿Qué? ¿Nos vamos?

ESTRAGON: Vamos.

(No se mueven.)

Andreu Julià - Tot un Home de Cap a Peus

17

   L'equip 'Nícol-Santi' ja havia decidit el primer encontre institucional. Quedà fixat per aquest diumenge, a les dotze del migdia, dalt de la muntanya de la cresta encrespada.
   El sol començava a guaitar, quan l'afluència de joves i al·lotes despertà un esdeveniment singular. Els caminois i dreceres, que des de la mar blava serpentejaven per la muntanya cap a la cresta encrespada, s'anaven farcin de bellesa i delectança jovenícola.
   L'equip es quedà fascinat, esperonejant-li l'orgull de veure's líder de tan grandiosa concentració.
   I, quan arribà la multitud a l'altura, el company secretari, Santi, els acollí entranyablement. Allargar la mà a cada un fou laboriós per l'afluència jamai vista, amb aplaudiments eixordadors. Acostant-se l'hora assenyalada, els presents invadiren un vell camp de garrovers, abandonat, ben aprop d'un xaletet sol, sumptuós i esplèndid.
   La gentada s'apropava als arbres, despullats de fullaca i mig morts, servint-se dels propis residus, com els troncs i rabasses i gran varietat de macs, no massa punxeguts, per conhort d'alguna anca. I, ja situats, que no acomodats, a les dotze en punt un avís per l'altaveu aconseguí agrupar l'escampadissa. El president, Nícol, que sortí del cotxe, agraí aplaudint ell també les incalculables ovacions dels assistents:

   -Bon día, compays amics. Nosaltres esperàvem una o dues dotzenes de joves que s'interessessin per la nostra recepta, que volem recomenar-vos. I ens em equivocat. Però es de savis rectificar, com ens recorda el refrany i acabem d'acomplir-ho. Fèu una pausa i, somrient preguntà: Som savis?

   El jovent reunit no sabé si contestar a la petició. I s'escoltà un suau sí... és clar que sí. Però el president amb veu forta i segura els diguè: 

   -No dubten que som savis. A vosaltres i a nosaltres però ara el que ens interessa és que essent joves volem divertir-nos. Un exemple el brinden les ones de la mar que, dia i nit, s'enlairen i van baixant, sens cansar-se. Un bellugar continu, juguetejant... fàcil, gratuït i fascinant. 

   Algú, tal volta amb aquesta reunió formidable, haurà recordat de bell nou, els exèrcits de nostra guerra, preparant-se per entrar a la batalla! É el que feren, deixant tants de morts! Nosaltres jamai intentarem repetir-ho. Per això, amb aquesta crida d'avui, ens hem atrevit a protestar i fort: Què volem? Idò el que intentem és passar-ho bé! Tal vegada vos sembli poc, però és el tot... la nostra vida! Hem vist, ulls ben oberts, i hem comprès i volem esborrar el passat: Les tropes morien, matant!!! Però, jamai més. Ara plantegem tots junts un SI, monumental i fascinant: Estimar-nos i divertir-nos? Un SI i en majúscules i... per a sempre!! Per això, en aquesta trobada d'avui, no exigim res d'extraordinari. Sols hem d'assolir el que és ordinari. I serà meravellós. Que no vol dir res enrevessat. Més bé fàcil i engrescador.
   No he vingut per donar-vos lliçons, tant sols demanar-vos que la "Joventut en marxa", una volta aconseguida,, brindi un club de pau i gaubança, on ens ho passem meravellós com a companys, sempre que ens apleguem.
   Al llarg d'aquesta setmana, formarem una junta reduïda, per a programar actuacions i, el proper diumenge aquí mateix a les dotze, les presentarem. Interem explicar-vos com donar pas als nostres esplais. (Pàg. 56)






lunes 19 de octubre de 2009

José Agustín Goytisolo - Palabras para Julia


Palabras para Julia

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres,
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Un hombre sólo, una mujer
así, tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.

Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares,
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname, no sé decirte
nada más, pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre, siempre, acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.


domingo 18 de octubre de 2009

Ágora - Alejandro Amenábar Vs Dario Marianelli


No es la primera vez que Dario Marianelli aterriza en este blog. Responsable de las bandas sonoras de películas tan emblemáticas como: "V de Vendetta", "Expiación", "Orgullo y Prejuicio" y ahora "Ágora". Amenábar ha sabido elegir con gusto, con mucho gusto diría yo. Una gran banda sonora para una gran película.